martes, 16 de diciembre de 2008

Creacionismo y DI (Parte II)

El gran problema de la biología evolutiva es que todo el mundo CREE que la entiende, aunque no haya calculado un triste p-valor en su vida.

Este es un comentario anónimo que he leído en un artículo del creacionista de la COPE José Ramón Ayllón, al cual le ha dado un ataque de darwinitis... Y es que hay verdades como puños, y esta es una de esas: mucha gente se piensa que por decir "supervivencia del más fuerte" ya saben lo que dijo Darwin y qué es la evolución, sin embargo no pueden estar más equivocados. Sirva como ejemplo el artículo del señor Ayllón del cual extraigo algunas frases dignas de rebatir, y que nos van a servir para ver algunos de los argumentos que los creacionistas suelen defender:

Darwin vió que en todos los seres vivos se da una lucha por la vida, y supuso que la supervivencia del más fuerte daba lugar a una selección natural que conservaba y transmitía las variaciones favorables, produciendo especies cada vez mejor adaptadas al medio ambiente.

La primera en la frente. Los seres vivos no luchan por la vida, sino para sobrevivir. El matiz es importante, porque no es lo mismo luchar por la vida, un concepto humano, que luchar por sobrevivir o instinto de supervivencia, un concepto biológico relacionado con la biología del comportamiento. Y lo que es peor, hablara o no Darwin sobre la supervivencia del más fuerte, el hecho es que, más de cien años después, ese concepto debería estar muy superado y debería haber sido sustituido por el de supervivencia del mejor adaptado. Ser el más fuerte no te garantiza ser el mejor adaptado, de ahí que la supervivencia del más fuerte sea una simple falacia que esgrimen los creacionistas una vez tras otra. Señores creacionistas: que la ciencia avanza que es una barbaridad, y ese concepto, en ciencia, es simple y llanamente prehistórico y ha sido superado hace muchos años.

El primer problema de esta hipótesis es que jamás hemos observado un salto de especie, y la ciencia necesita que las demostraciones confirmen las suposiciones. Además, la selección natural no introduce novedades, pues opera sobre lo que previamente ha sufrido una mutación.


¿Salto de especie? ¿Es que pretende usted ver el cambio de pulga a elefante? Esta es una nueva falacia en la que, empleando afirmaciones ambiguas se trata de menoscabar una teoría científica. Por fortuna la persona que tiene un conocimiento mínimo no se deja engañar: no existen saltos de una especie a otra, sino cambios graduales, a veces muy pequeños, a veces muy grandes. Pero necesariamente el paso de una especie a otra requiere que ambas estén emparentadas. Es decir, nosotros podemos afirmar sin temor a incurrir en falsedad, que el hombre proviene de un primate antiguo. Las pruebas así lo demuestran. ¿Se ha visto el paso (que no salto) de ese primate a nosotros? Desde luego que sí, tal y como se puede leer en este post. Y ¿desde cuando es una problema que la selección natural no introduce novedades? De hecho, y según la Síntesis Moderna, la selección natural es el mecanismo que permite que sobrevivan unos individuos (los mejor adaptados) en lugar de otros. Claro que la selección natural no introduce novedades: esas ya están presentes en la población en forma de mutaciones y la selección natural se dedica, como su nombre indica, a seleccionar aquellas mejor adaptadas a un medio ambiente determinado. Digo yo que con leer un poco el término "selección natural" a uno se le ocurre que es la naturaleza la que selecciona (blanco y en botella...) y no se le ocurre nada sobre "introducción de novedades"...

Aunque Mendel había descubierto las leyes de la transmisión hereditaria en 1865, el mundo no conoció esa revolución científica hasta 1900. Por ese retraso, Darwin murió sin sospechar que los caracteres adquiridos no se incorporan al patrimonio genético y, por tanto, no se transmiten por herencia. Aquí radica el tercer punto débil del darwinismo.

Y exactamente, ¿dónde está el punto débil? Darwin no defendía que los caracteres adquiridos no se incorporaban al patrimonio genético... Eso lo defendía Lamarck, su rival en la explicación de la evolución de los seres vivos. En todo caso, que la ciencia demostrara que los caracteres adquiridos no se heredaban le quitaba la razón a Lamarck y se la daba a Darwin: ¿Cómo va a ser eso un punto débil en la teoría darwinista? Este es uno de los rasgos principales del modus operandi de todo creacionista que se precie: tergiversar la información, confundir al lector, atribuir afirmaciones a un científico que ha dicho otro científico, usar teorías de una ciencia en otra ciencia, sacar citas de contexto...

Un pequeño comentario: no me he saltado el segundo problema de la teoría de la evolución, según este autor, es simplemente que el señor Ayllón pasa del primero al tercero sin mencionar un segundo: ¿Será un despiste? ¿Será que no sabe contar? ¿O será simplemente el modo de hacer ver más problemas de los que realmente hay?

En el ejemplo evolucionista más clásico se afirma que la jirafa tiene el cuello tan largo porque prosperaron solamente las que pudieron alcanzar el alimento de las ramas altas. El inconveniente de esta explicación es que no han aparecido restos fósiles de jirafas en vías de desarrollo, puesto que son iguales desde su aparición, hace dos millones de años. Además, las crías de jirafa se hacen grandes alimentándose de las hojas bajas, y las hembras, que miden un metro menos que los machos, tampoco tienen problemas de comida y de supervivencia.

La ausencia de restos fósiles de una especie determinada no es prueba suficiente para rebatir una teoría que aporta como pruebas miles de fósiles intermedios entre otras especies y más ahora que sabemos que la evolución, desde el punto de vista genético, no tiene que ser necesariamente un proceso lento, sino que puede durar unos pocos meses. Eso no quiere decir que la teoría de la evolución no se cumpla en las jirafas, lo que quiere decir es que o bien esos fósiles aún no han aparecido (recordemos que lo que más se encuentra es lo que está en la superficie más accesible y no se destinan fondos a excavar diez kilómetros de profundidad a ver si se encuentran más fósiles), o bien no existen porque el proceso de fosilización es tan complejo y largo que sólo el 5% de los seres vivos acaban fosilizados, y este es un punto muy importante: si nos quedan restos fósiles de microorganismos de hace miles de millones de años y de dinosaurios de hace 200 millones de años, es porque ambos tienen algo en común: sus poblaciones estaban compuestos por muchísimos individuos, tantos como para que ese 5% aparezca en el registro fósil. Con respecto a la segunda parte del párrafo, el hecho de que exista dimorfismo sexual en las jirafas con una variación de un metro, o que las crías no tengan problemas en alimentarse, no es más que una falacia más que añadir a la cuenta. Si las jirafas tienen cuellos de esa altura se debe a que en algún momento determinado se han visto sometidas a una presión selectiva. Pero esa presión no tiene por qué seguir existiendo en la actualidad. Lo podemos ver con un ejemplo muy sencillo: si tenemos 6 crías de jirafas, de las cuales 2 tienen el cuello más largo que las otras cuatro, esas dos jirafas tienen menos competencia para alimentarse, por lo que crecerán antes y mejor y tendrán más tiempo para reproducirse. Mientras tanto las otras cuatro jirafas tendrán que competir y pelearse por la comida y por tanto tendrán menos tiempo para reproducirse. La explicación es sencilla y no hace falta recurrir a entes invisibles, sino a una simple cuestión de lógica pura y dura.

La selección natural se unía ahora al que se suponía principal mecanismo del cambio: las mutaciones genéticas. Sabemos que casi todas son perjudiciales, incluso mortales, pero la selección natural hará que solo se conserven y transmitan las favorables. Como serán pocas y muy pequeñas, harán falta enormes períodos de tiempo para que se produzcan cambios apreciables. De este modo, la evolución se convierte en una lenta y larga cadena de pequeñísimos cambios graduales.

La mayoría de las mutaciones genéticas son perjudiciales, pero no casi todas. Algunas son mortales, pero no casi todas. Nueva tergiversación típica de los creacionistas. En sí, el proceso de microevolución, esto es, de mínimos cambios genéticos como base de la evolución de los seres vivos, está ampliamente demostrado. Pero no es el único proceso existente: también existe la macroevolución, esto es, grandes cambios genéticos en un periodo corto de tiempo. Esto también ha sido demostrado, y sirvan como ejemplo este artículo o este otro. Así que, para que una especie evolucione, puede necesitar mucho, o poco tiempo... aunque también puede ser que si no se encuentra sometida a una presión selectiva, no tenga necesidad alguna de evolucionar.

Lo único cierto, en razón de su evidencia, es la progresiva complejidad y perfección de las especies a lo largo del tiempo.

Esta es otra de las típicas tonterías de los creacionistas que dicen que evolución significa aumentar la complejidad. Esta afirmación, además de ambigua, es muy relativa. Para empezar ¿qué es la complejidad? ¿Se refiere a tener más dedos o más inteligencia? ¿Tal vez tener más ADN o más genes? Es un misterio que nunca aclaran, porque saben que tal afirmación es más falsa que un euro de madera. Es cierto que a medida que han pasado millones de años se ha observado un aumento general en la complejidad de los seres vivos. Pero esto no quiere decir que sea una condición necesaria para que haya evolución. Evolución significa cambio, y ese cambio puede ser a mayor complejidad, a igual complejidad, o a menor complejidad. La tendencia observada a mayor complejidad está ligada a la necesidad de los seres vivos de colonizar nuevos hábitats donde la presión selectiva sea menor. Seguramente el señor Ayllón piensa que el hombre es el animal más complejo de todos los reinos, la punta de la pirámide de la biología... nada más lejos de la realidad: un guepardo corre más que nosotros, en proporción la pulga salta más y la hormiga es mucho más fuerte, los osos aguantan mejor el frío, y las aves vuelan sin necesidad de emitir toneladas de CO2 a la atmósfera. Y tampoco es que seamos más complejos que cualquier otro mamífero: tenemos dos ojos, dos orejas, nariz, lengua, mamas, cuatro extremidades... morfológicamente somos como cualquier mono, orangután, perro, gato o conejo, entre otros. Hay plantas que tienen más genes y ADN que nosotros. Hasta las amebas tienen más ADN que nosotros. Lo único que nos diferencia del resto de seres vivos es quizá una mayor inteligencia... pero para sobrevivir no hace falta tanta inteligencia: nosotros elaboramos cada vez antibióticos más efectivos contra bacterias, y las bacterias, sin necesidad de ser más inteligentes, se hacen cada vez más resistentes.

El inventario de los fósiles confirma la clasificación de los vivientes en cinco reinos: bacterias, células eucariotas, hongos, animales y plantas.

He aquí dos patadas incomprensibles a la biología, que no hacen sino demostrar la ignorancia del creacionista en lo que a ciencia y biología se refiere (no olvidemos que entre sus pasatiempos favoritos no se incluyen ller libros científicos de biología). Para empezar, los seres vivos se dividen en 3 dominios: Arqueobacterias (Archaea), Eubacterias (Bacteria) y Eucariontes (Eukarya). Como las arqueas y las bacterias no se han dividido, taxonómicamente pueden considerarse tanto dominios como reinos por lo que serían 2 reinos que unir a los de los eucariontes. Los eucariontes (o células eucariotas), sin embargo, si se han dividido en 4 reinos: Protista (protistas), Fungi (hongos), Plantae (plantas) y Animalia (animales). Hacen por tanto un total de 6 reinos y no 5. Lo segundo, y más grave, es que no hace falta el registro fósil para confirmar una clasificación taxonómica que se ha hecho principalmente con especies vivas. El registro fósil sirve para ver especies antiguas que agregar a la clasificación, pero la confirmación de la viabilidad de la clasificación no parte del registro fósil sino del análisis de las especies vivas (a los creacionistas quizá no le suene, pero el resto de los mortales alguna vez hemos oído la expresión "anatomía comparada").

Actualmente podemos identificar 3 millones de especies vivas, y suponemos que 7 millones escapan a nuestro conocimiento. Esos 10 millones de especies se agrupan en 89 filum o grandes familias: 16 filum de bacterias, 27 filum de eucariotas, 5 de hongos, 32 de animales y 9 de plantas.
Más patadas de un ignorante en biología: Hay descritas unas 1,8 millones de especies y no 3, (algo más de la mitad de lo que dice este señor) y se estima que hay 5 millones por describir, y no 7 (una sencilla búsqueda por Google o incluso en la wikipedia habría servido para confirmar tal dato). Estos 7 millones de organismos se clasifican en 66 filos, y no 89; a saber, 8 de plantas, 39 de animales, 7 de protistas, 5 de hongos y 7 de bacterias (aunque algunos autores prefieren subdividir las bacterias hasta los 25 lo que daría un total de 84 filos, pero no 89). Este baile de cifras es muy típico en los creacionistas que no se toman la molestia ni siquiera de mirar una fuente confiable, incluso la wikipedia, que no es demasiado confiable en lo que a ciencia se refiere, arrojaría estos datos. Como punto curioso, el señor Ayllón habla de 27 filos de eucariotas, cuando en realidad habría 59 filos (¡¡más del doble de lo que afirma!!) si consideramos a todas las especies eucariotas y no a las que le viene en gana a este señor.
Esa ausencia de fósiles en las grandes jornadas de la evolución, hipoteca toda la teoría.
La ausencia de fósiles, como hemos dicho, no es prueba de nada. Afirmaciones como ésta, que tergiversan los hechos y la realidad, no tienen ni pies ni cabeza. El que falten fósiles no es suficiente para tirar una teoría que tiene muchos más fósiles que la corroboran además de múltiples pruebas de campo y de laboratorio. Dicho de otro modo: supongamos que un hombre mata a otro disparándole 6 balas. Existen varios testigos, existen videos de las cámaras de seguridad, se ha detenido al hombre y sus huellas coinciden con las del arma. El forense encuentra 4 balas que coinciden con el arma del asesino. Quedan dos perdidas. ¿Esas dos balas que faltan son motivo suficiente para exculpar al asesino? Lógicamente no. Pues con los fósiles ocurre lo mismo: que falten algunos no sirven para tirar una teoría abajo que cuenta con muchísimas más pruebas distintas que la corroboran.

Lo más grave del caso es que, entre los 3 millones de especies vivas conocidas, no poseemos ninguna demostración real de la transformación de una especie en otra. Los especialistas en genética llevan años cultivando en laboratorio millones de drosófilas, las vulgares moscas del vinagre. Sus experiencias han permitido obtener formas nuevas, que difieren por el color de sus ojos, la forma de sus alas y el dibujo de sus colores. Pero, al cabo de estas laboriosas experiencias, a partir de las drosófilas no han obtenido nunca más que... drosófilas.

La velocidad a la que este señor expele falsedades por sus dedos es sorprendente. Es completamente falso que no se haya visto la transformación de una especie en otra. De hecho, la razón de que los antibióticos sean cada vez menos efectivos es por la transformación de unas especies de bacterias en otras más resistentes a los antibióticos. ¿Se olvida el señor Ayllón de la campaña del gobierno para concienciar a la gente para que no use antibióticos sin prescripción médica? Y con respecto a los genetistas y las drosófilas... ¿Qué le hace suponer al señor Ayllón que el objetivo de los genetistas era obtener otras especies? ¿No se le ha ocurrido que para estudiar ciertos fenómenos genéticos, como las leyes de Mendel, o inserción de transposones, conviene que las poblaciones de moscas permanezcan estables a lo largo de las generaciones? Estas afirmaciones del señor Ayllón son, además de falsas, completa y absurdamente estúpidas. Después siguen tres párrafos en los que sigue dale que dale al mismo argumentos manido y absurdo de la ausencia de formas intermedias en el registro fósil. La respuesta es sencilla y se resume en tres puntos básicos que repito de nuevo:

1.- Sólo quedan fosilizadas el 5% de las especies existentes por lo que no es probable encontrar no sólo formas intermedias, sino incluso cualquier otra forma.

2.- Se ha demostrado que la evolución puede ser mucho más rápida de lo que había previsto Darwin, por lo que disminuye aún más el porcentaje de formas intermedias que pudieran aparecer en el registro fósil. Mientras que antes se pensaba que harían falta miles de años para ver evolución, ahora se sabe que pueden necesitarse sólo unos pocos meses.

3.- El registro fósil no es la única prueba en la que se basa la teoría de la evolución, de hecho, el registro fósil no es más que una pequeña parte de la ingente cantidad de pruebas existentes que corroboran la Síntesis Moderna.

Continua el señor Ayllón hablando de ojos, otro de los temas favoritos de los creacionistas. Muchos creacionistas preguntan ¿Para que sirve medio ojo? La respuesta es tan sencilla como decir que un 50% de ojo es desde luego más útil que un 49% de ojo. Hace décadas que se han superado los argumentos (es un decir) de la complejidad de los ojos y demás, pero los creacionistas insisten (a fin de cuentas, no tienen otros argumentos porque la cabeza no les da para más y no se van a poner a leer libros de biología, por favor, menuda ocurrencia...). El proceso evolutivo es sencillo: mutaciones genéticas que benefician en algo a la especie y la hacen mejor adaptada a un medio ambiente determinado, la mejor adaptación hace tener más descendencia y cuantos más descendientes mayor probabilidad de ser seleccionado para pasar a la siguiente generación. Y dice el señor Ayllón:

Dado que la finalidad no es un hecho empírico, con frecuencia se la sustituye por el azar a la hora de explicar la organización de la vida. Sin apreciar que el azar tampoco es, en absoluto, una realidad empírica. Precisamente por eso, el azar es otro gran punto débil del evolucionismo. Al ser indemostrable, no puede ser objeto de ciencia. Además, va contra la evidencia del orden y regularidad que se observan en la naturaleza.
Nueva falsedad. El azar si es una realidad empírica. Se ha demostrado científicamente que las mutaciones suceden al azar. Negar esto es como negar que el sol brilla, pero los creacionistas insisten en mentir de forma pertinaz sin darse cuenta de lo ridículas que son sus afirmaciones. Ahora el señor Ayllón nos hablará de otra falacia más: la de que todo requiere de la mano de un creador:

La noción de creación aparece en la Biblia por primera vez, pero es también de índole filosófica y, por lo tanto, racionalmente demostrable. Todo en el cosmos puede quizá explicarse por leyes científicas, excepto esas mismas leyes y la realidad misma del cosmos: saber cómo funciona no es lo mismo que saber por qué existe. Preguntar por la causa de la existencia es preguntar por una causa que no se identifica con ninguna realidad finita, porque todo lo finito ha recibido el ser.

Por sorprendente que parezca, el mundo no tiene en sí mismo la explicación última de su existencia. Cada uno de los fenómenos cósmicos puede quizá explicarse por una ley científica que lo remite a fenómenos anteriores, pero así no se explica el porqué de su realidad misma, la causa última que da cuenta de su ser. Éste es un claro ejemplo de la distinción entre explicación científica y explicación filosófica.

La noción filosófica de creación afirma que la realidad ha sido producida ex nihilo, de la nada, sin partir de ninguna materia previa. Crear no es transformar algo preexistente sino producir radicalmente, lograr una absoluta innovación, un rendimiento puro. La evolución, en cambio, es una hipótesis científica que intenta explicar los mecanismos de cambio de los organismos biológicos. Por tanto, se ocupa del cambio de ciertos seres, no de la causa del ser de esos seres. De esta forma se ve claro que la creación y la evolución no pueden entrar en conflicto, porque se mueven en dos planos diferentes.


Y todo esto para decir, simplemente, que todo lo que existe en el universo debe tener una causa primigenia, un creador. Y claro, para el señor Ayllón, la causa es simple y llanamente una: Dios. De nuevo una falacia que se rebate de una manera sencilla: si toda la realidad del universo debe ser producto de la mano de un dios, y ese dios, según los creacionistas, es real y existe, entonces, por ser una realidad de este universo, debe ser producto de la mano de otro dios. Y ese otro dios, que a su vez será real y existirá, será por tanto producto de la mano de otro dios, y ese otro dios... y así ad infinitum. El argumento (es un decir) de que todo debe tener una razón primigenia para su existencia y esa razón debe ser necesariamente un dios, no es sino una tergiversación de las relaciones causa-efecto existentes en el universo. Los creacionistas echan mano de un dios, mientras que los científicos echan mano de una teoría científica que tiene como base lo que se llama "singularidad espaciotemporal", que ha recibido el nombre de Big Bang. La diferencia entre los creacionistas y los científicos es que éstos últimos ya tienen pruebas que corroboran la teoría del Big Bang, mientras que los creacionistas... no tienen prueba alguna de la existencia de un dios creador. Por cierto, y yendo un poco más lejos de lo que los creacionistas se atreverían nunca, la teoría del Big Bang explica el origen de nuestro universo, y repito, del nuestro, del actual, del que vemos ahora. Sin embargo, es posible que haya habido miles de Big Bangs antes, y que habrá miles de Big Bangs después.

Durante 2.000 años, el prestigio de Aristóteles y Tolomeo hizo que nadie dudara del modelo cosmológico geocéntrico, a pesar de las evidencias en contra. Durante los últimos 150 años, el prestigio de Darwin ha conseguido que su modelo de evolución se admita sin discusión en medios científicos y en la opinión pública, a pesar de la falta de pruebas y las evidencias contrarias.


Esta es otra de las maniobras típicas de los creacionistas: comparar la teoría de la evolución con una religión y negar la existencia de pruebas que la corroboren. Se rebate con facilidad: en una religión no existen pruebas científicas de tipo alguno, se cree en una serie de dogmas que no se han demostrado ni se debe dudar de ellos bajo pena de infierno eterno. Sin embargo, las teorías científicas se basan en pruebas. Es completa y absolutamente falso que la Síntesis Moderna no cuente con pruebas que la corroboren: existen miles de pruebas de campo y laboratorio que demuestran la validez de la teoría de la evolución en su versión moderna apoyada en la genética. Los creacionistas insisten una y otra vez en el prehistórico darwinismo de hace más de cien años. Pero la ciencia avanza y va acumulando pruebas y modificando sus teorías. La teoría de Darwin mantiene con vida su premisa inicial: supervivencia de los mejor adaptados por selección natural. El resto ha ido cambiando, pero los creacionistas permanecen estancados en Darwin como si esa fuera la forma correcta de la evolución. Tampoco es de extrañar que se estanquen en el "Origen de las especies", a fin de cuentas, defienden la interpretación literal de un libro escrito por no se sabe quién, ni cómo ni dónde, hace más de dos mil años, y eso es estar estancado en un cuento que toman como cierto sin comprobarlo desde hace dos mil años. Es triste, y es patético, pero así son los fundamentalistas religiosos, capaces de negar la existencia de todo aquello que rebata de alguna forma su queridísimo cuento para niños que es el Génesis, a pesar de que la misma Iglesia Católica afirme que tal relato no debe interpretarse de forma literal.




Si te ha gustado este artículo, no te pierdas las otras partes:

- Creacionismo y DI (Parte I).

- Creacionismo y DI (Parte III).

- Creacionismo y DI (Parte IV).

martes, 9 de diciembre de 2008

Creacionismo y DI (Parte I)

No hace mucho mantuve cierta conversación con una persona que pensaba que el llamado diseño inteligente (en adelante DI) era una "teoría científica alternativa". Nada más lejos de la realidad. Existe mucho desconocimiento e ignorancia acerca del DI, del creacionismo y la relación existente entre ambos. Voy a dedicar una serie de entradas a ir destripando cada postura religiosa, porque, al final, y como veréis, no son más que eso, creencias religiosas, y en ningún caso tienen base científica de algún tipo. En esta primera parte veremos los orígenes del creacionismo. En la siguiente parte nos enfrentaremos a los del DI. Después veremos algunos de los argumentos de ambas partes y las falacias a las que recurren con demasiada facilidad. Para terminar haré unas conclusiones generales y otras particulares.

El lector no encontrará en estas entradas pruebas de la existencia o no existencia de dios, ya que tal cosa no puede ser verificada experimentalmente. Quien quiera creer en dios, es libre de hacerlo y estas entradas no pretenden criticar tal creencia. Pero (siempre hay un pero) creer en dios no significa tener que creerse las patrañas que cuentan las religiones. Para creer en dios no hace falta ser religioso, todo lo contrario: una persona que cree en dios puede perfectamente prescindir por completo de la religión. Esto puede parecer una contradicción, pero no lo es y cuando se lee detenidamente el significado de las palabras, cualquiera puede darse cuenta de esto. Por ejemplo, ¿qué es la religión? El diccionario de la RAE la define así:

religión.

(Del lat. religĭo, -ōnis).

1. f. Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.

2. f. Virtud que mueve a dar a Dios el culto debido.

3. f. Profesión y observancia de la doctrina religiosa.


Como puede verse, no existe obligación alguna de profesar una religión para creer en dios. La religión podría definirse como el culto a un dios, el acto social, regido por normas impuestas por unos señores. Como ya sabrá el lector, millones de personas en el mundo creen en dios y sin embargo nunca se han acercado a una iglesia ni han seguido unos ritos ni normas concretas de una religión determinada. Quien cree o quiere creer en dios, no necesita de una religión, sino que le basta su propia fe o creencia. La religión, sin embargo, ha demostrado ser un excelente modelo de negocio, que capta a sus clientes desde que nacen hasta que mueren, y tiene un éxito demostrado cuyo mayor exponente son los más de 1.500 años de religión católica cuyos frutos disfrutan en el Vaticano a todo tren y con lujos por doquier. Y eso que, según la religión que predican, su dios era pobre y humilde...



El creacionismo

Hace unos 3.500 años, un hombre presuntamente llamado "Moisés" escribió, presuntamente, un relato llamado "Génesis", y digo presuntamente porque no existen registros históricos que corroboren siquiera la existencia del propio Moisés, y aunque hubiera existido, hay quienes afirman que Moisés no habría sabido ni leer ni escribir. Tal relato, el Génesis, narra cómo un dios crea el mundo (el nuestro claro), con su tierra, su cielo, sus mares, sus animalitos y, por supuesto, a nosotros, a su imagen y semejanza (y viendo algunos especímenes, como Hitler, Jack el Destripador, violadores, pedófilos... como que uno se pregunta sobre la imagen y semejanza con dios...). El Génesis es el primer libro de la Torá de los judíos, y del Antiguo Testamento de la biblia de los cristianos. Aunque otras religiones tienen sus propios relatos sobre la creación del mundo y los bichos que lo pueblan, nos centraremos en el caso particular del Génesis.

La Iglesia Católica considera el Génesis como una metáfora, y no lo interpreta de forma literal. Sin embargo, como pasa en todas las religiones, hay personas que creen y defienden ciegamente la interpretación literal del Génesis. Más adelante veremos algunas contradicciones dentro del propio texto del Génesis que deberían ser motivo suficiente como para, al menos, preguntarse si realmente este relato puede considerarse fiable y/o confiable, pero quienes creen ciegamente en la literalidad del relato ignoran o "pasan" de tales contradicciones, y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Así, estos señores que creen ciega y literalmente en el relato del Génesis, son llamados creacionistas (ya que lo que narra el relato es el acto de creación del mundo por parte de un dios), y la defensa de sus creencias recibe el nombre de creacionismo. No hay que olvidar que este movimiento no es más que un fundamentalismo religioso, y, como tal, tiene tanto peligro como cualquier otro fundamentalismo, o puede que más. Incluso la propia Iglesia Católica se ha desmarcado de este movimiento...

Y ¿qué tiene que ver el creacionismo con la ciencia? (Porque este blog va de ciencia, ¿no?). Pues resulta que los creacionistas niegan cualquier explicación científica sobre el origen del universo, la Tierra, o la vida; del mismo modo niegan la evolución biológica de las especies; y también niegan o rechazan las pruebas científicas que corroboran todo lo anterior. Dicho de otro modo: la teoría de la evolución es "sólo una teoría", las pruebas de datación geológica son mentira, las pruebas genéticas, una estafa; y los fósiles los ha puesto ahí el diablo para confundirnos, todo esto siempre según estos señores, que afirman sin demostrar nada (no les pregunte siquiera por el origen del agua del diluvio universal...), pues su única "prueba" es el Génesis, que no es, ni mucho menos, un texto científico. Realmente el Génesis no es más que un cuento, escrito por alguien, no se sabe quién, no se sabe cuándo, cómo, dónde ni por qué. Vamos, que bien podría ser un cuento para niños, un plagio de otro cuento, un divertimento de filósofos, o los desvaríos de un chiflado antes de ser ahorcado, crucificado o lo que procediera en aquella época. Aún así este relato es, para los creacionistas, "palabra de dios", escritura sagrada que debe ser creída literalmente sin concesión alguna para la duda bajo pena de infierno eterno. Es lo que comúnmente se denomina dogma: creer en algo sin prueba alguna de su veracidad.

En ciencia, sobre todo la experimental que es la que más conoce el ciudadano de a pie, no existen los dogmas. La razón de esto es muy sencilla: lo que hoy se considera válido en ciencia, mañana puede dejar de serlo. Estos cambios (que algunos vienen a llamar, en muchas ocasiones de forma errónea, cambios de paradigma) se producen porque los científicos basan sus conclusiones en los conjuntos de hechos y este es el punto principal que diferencia una ciencia de una religión. En ciencia uno observa los hechos y busca una explicación para los mismos. En religión la explicación ya se tiene (cosa de dios), por lo que se buscan aquellos hechos que la corroboran, negando la existencia de aquellos que la refutan.



Caso práctico de la influencia del creacionismo: el juicio Scopes

La sociedad en la que vivimos ha estado fuertemente influenciada por la religión, sobre todo la católica. Los estados rara vez son completamente laicos, y las enseñanzas, a veces, menos aún. Aquí en España la asignatura de religión ha sido obligatoria desde tiempos inmemoriales hasta hace dos o tres años (no recuerdo si fue en el 2005 o 2006), en que ha pasado a ser optativa, lo cual muestra muy a las claras lo poco laica que ha sido la enseñanza en nuestro país. Otros países no han ido mucho mejor. En EEUU, tras la publicación de el "Origen de las especies" de Darwin, se abrió un intenso debate acerca de si se debía estudiar el creacionismo en las clases de ciencias. Esto ocurrió porque en 1925 un profesor llamado John Thomas Scopes (foto de la derecha), que en aquella época tenía 24 años, explicaba en Dayton, un pueblecito de Tenessee, la teoría de la evolución de Darwin en sus clases de ciencias naturales, lo cual iba en contra de la ley de ese estado. Por increíble que parezca, la religión en el estado de Tenessee en aquel año tenía tanta influencia como para sancionar una ley específica (el acta Butler) por la cual se prohibía enseñar la teoría de la evolución. Vamos, que cualquier que dijera que el hombre era producto de la evolución de otros primates y animales "inferiores" en lugar de ser la creación de un dios estaba cometiendo un delito. El señor Scopes, como profesor de ciencias naturales, tuvo la desfachatez de explicar una teoría científica en su clase de ciencias, y como había quebrantado la ley, fue juzgado.

El juicio Scopes, o "juicio del mono" como lo vino a llamar la prensa de aquel estado, se prolongó durante 11 días de un muy caluroso mes de julio, desde el día 10 hasta el 21. En la acusación se presentaba William Jennings Bryan, de 65 años, un fundamentalista religioso tres veces candidato a la presidencia del gobierno y que no ejercía desde hacía 30 años como abogado, pero que vio en el caso una "contienda entre la evolución y la cristiandad". Para la defensa fue pedida en primera instancia la colaboración del famoso escritor H. G. Wells, pero la rechazó. Sin embargo, cuando se supo que Bryan iba a ser el fiscal, quien aceptó el caso fue Clarence Darrow, el más famoso abogado del país, tachado también como "el mayor ateo del país" por parte de Bryan. Darrow aceptó el caso para demostrar que Bryan era "un intolerante". En la foto, Clarence Darrow es el hombre de la izquierda, y William Jennings Bryan el de la derecha (durante el juicio hacía tanto calor que se permitió de forma especial que los hombres estuvieran en mangas de camisa).

A lo largo del juicio hubo numerosas muestras de lo arraigado que estaba un fundamentalismo como el creacionismo, tanto dentro como fuera de la sala. Fuera había carteles elaborados por los ciudadanos en los que ponían afirmaciones tan dulces como "Scopes, arderás en el infierno" o caricaturas de monos con la cara de Scopes. También hubo un grupo de unas 50 mujeres que se pasaron el juicio cantando canciones religiosas y otros que sostenían carteles que decían "Lea su Biblia todos los días". Dentro de la sala, por ejemplo, el juez inició el proceso con una oración, con la consecuente protesta, claro está, de Darrow. El discurso inicial de Bryan era concluído por un "amén" por parte del público a cada pausa que hacía el abogado, lo cual, de nuevo, provocó la protesta de Darrow cuyo resultado fue que el juez pidió silencio en la sala. Quizá la mayor demostración del partidismo y fundamentalismo del juez fue su rechazo a que testificaran los científicos que había citado Darrow para declarar. Como se encontró sin testigos, la única salida que le quedó fue jugar en el terreno de los fundamentalistas, para lo cual llamó como testigo al propio abogado de la acusación, ni más ni menos que a W. J. Bryan, al que se le consideraba toda una eminencia en cuestiones religiosas. Bryan aceptó y en el diálogo que siguió, Darrow tomó varios pasajes de la biblia para su análisis con Bryan. Puede leerse un extracto aquí. A grandes rasgos, Darrow preguntó a Bryan por la antigüedad de la Tierra, por la edad de fósiles y rocas, y por el acto de creación según el Génesis. Bryan tuvo que reconocer que la duración de un "día" del Génesis pudo haber durado incluso millones de años, a pesar de que según los cálculos de cierto obispo basándose en la Biblia la Tierra no tiene más de 6.000 años.

Concluyó el juicio después de ocho minutos de deliberación del jurado tras los cuales declararon culpable a Scopes de quebrantar la ley que prohíbe enseñar cualquier explicación sobre el origen del hombre distinta a la dada por el Génesis. Bryan murió 5 días después de que terminara el juicio Scopes, mientras dormía tras comer, a causa de la diabetes que padecía. Ciertamente, Scopes quebrantó la ley y por ello fue condenado a pagar 100 dólares de multa (la más baja para el delito cometido). Darrow apeló la sentencia porque esperaba que se declarara dicha ley inconstitucional (y ciertamente lo era). Dos años después Scopes fue condenado a pagar un dólar y el tribunal insinuó que no quería que se prolongara más el caso (la realidad era que la sentencia no había sido muy popular: condenar a un profesor por enseñar una teoría científica en una clase de ciencias era una decisión que podía quitarle votos a ciertos candidatos de cara a algunas elecciones...). La ley nunca más se volvió a aplicar. Darrow murió en 1938.

A quienes les interese profundizar en los detalles del juicio de una forma más visual, les recomiendo la película "Heredarás el viento" (Inherit the wind) de 1960, dirigida por Stanley Kramer y protagonizada por
Gene Kelly, Spencer Tracy, Harry Morgan, Fredric March y Dick York. Esta película es probablemente la representación más fiel de la sociedad y el fundamentalismo de la época en EEUU. Hay otras versiones posteriores de la película, pero, y esta es mi opinión personal, Spencer Tracy y Fredric March (en la foto a la izquierda y derecha respectivamente) están insuperables en esta película.

Scopes siguió enseñando ciencia durante toda su vida hasta que murió en 1970, si bien dos años antes saltó de nuevo la polémica en el estado de Arkansas, a causa de que una profesora de biología llamada Susan Epperson que daba clase en el pueblo de Little Rock usó un libro de texto en el que se hablaba de la teoría de Darwin. Esto causó el enfado de sus superiores que decidieron despedirla. Epperson decidió denunciarles y, lógicamente, ganó el juicio.

El caso de el pueblo contra Epperson es una muestra más de cómo una ley hecha por creacionistas con intereses propios no es constitucional. El caso que fue llevado a la corte suprema de EEUU apenas duró un día. El juez examinó la ley aprobada en Arkansas según la cual no se podía enseñar la teoría de la evolución, y considerando la Constitución de su país llegó a la conclusión de que la ley de Arkansas, la de los creacionistas, era inconstitucional y por tanto debía ser derogada: "La ley de Arkansas no puede ser defendida como un acto de neutralidad religiosas. Arkansas no ha buscado eliminar del currículo de sus escuelas y universidades toda discusión sobre el origen del hombre. El objetivo de la ley es un intento de eliminar una teoría particular por su supuesto conflicto con el relato bíblico interpretado literalmente. Evidentemente, esta ley es contraria al mandato de la primera enmienda y viola la catorceava enmienda de la Constitución". Sin embargo, los intentos de los creacionistas no acaban aquí, y en 1999, el estado de Kansas, de nuevo movido por el fundamentalismo religioso, suprimió en las escuelas públicas cualquier mención al Big Bang, la teoría de la evolución e incluso a la edad de la Tierra... pero esa es otra historia que contaremos más adelante en otra entrada.



Si te ha gustado este artículo, no te pierdas las otras partes:

- Creacionismo y DI (Parte II).

- Creacionismo y DI (Parte III).

- Creacionismo y DI (Parte IV).

lunes, 24 de noviembre de 2008

El hombre desciende del mono

El hombre desciende del mono

Esta afirmación es FALSA.


Para los creacionistas, el mono al que supuestamente se refería Darwin era básicamente un chimpancé o un simio más pequeño. Pues bien, el hombre no desciende de ese mono (chimpancé). La pruebas científicas demuestran que tuvieron un ancestro común del que derivaron ambas ramas hace unos 5 millones de años, pero ni somos hijos de ese mono (chimpancés), ni ellos nuestros, sino que, en todo caso, somos primos lejanos (o quizá no tan lejanos, ya que compartimos un 99% de homología genética) o dicho de otro modo, tuvimos el mismo tataratataratatara... (n veces) ... tatarabuelo. Cuando dos especies tienen un mismo ancestro, muestran ciertos parecidos entre sí. Cuanto más cercano en el tiempo es el ancestro, más parecido guarda con sus descendientes. Es algo similar a lo que ocurre con los hijos y los nietos, que cada vez se van pareciendo menos a sus padres y abuelos. En el caso de las especies no se trata de parecidos físicos en la cara, sino en los esqueletos, los sistemas fisiológicos, el ADN, las proteínas, etc. El árbol evolutivo es el siguiente:



El género Homo es al que pertenecemos nosotros, el género Pan son los chimpancés y bonobos, y el Gorilla son los gorilas.

Cuando Darwin publicó su "Origen de las especies" se organizó un gran revuelo a nivel científico y social. Científicamente la teoría de la evolución del Darwin organizó tal revuelo sobre todo porque era la base que necesitaba la biología para dar sentido a sus estudios. Usando una analogía típica, la biología había conseguido mucho ladrillos, pero desconocía como unirlos; entonces Darwin publicó su teoría que fue el cemento/hormigón con el que unir los ladrillos. En el seno científico se le criticó que no propusiese un mecanismo de herencia genética (en aquella época aún no se conocían las leyes de Mendel) pero en general se aceptó bastante bien la teoría, más particularmente porque ya hubo otros científicos que propusieron ideas muy parecidas, sólo que Darwin afino mucho más y mejor.

Y ¿qué ocurrió socialmente? Pues lo que ocurrió es que en una sociedad con creencias religiosas muy profundas no se aceptó el hecho de que el hombre no sea una creación divina, sino que es simplemente otro animal como muchos otros de los que pueblan y han poblado el planeta. Por alguna extraña razón, llegaron a dos conclusiones muy raras: la primera, que si el hombre no era creación divina, entonces dios no existe; y la segunda, que el hombre desciende del mono (considerando que ese mono es el chimpancé). Veamos estas falacias:

No es asunto de la ciencia si dios existe o no, ya que no es una hipótesis falsable y por tanto es un tema que no le concierne a la ciencia. En cualquier caso, es una lógica muy extraña esa de que "si A no es consecuencia de B, entonces B no existe". Es el equivalente a decir que como las peras no son consecuencia (o fruto) de un manzano, entonces el manzano no existe. Dicha lógica no tiene ni pies ni cabeza, es una falacia pura y dura, pero cuando se carecen de argumentos científicos como les sucedía (y sucede) a los religiosos (actualmente a los creacionistas y los defensores del diseño inteligente) no les cabe otra posibilidad que desarrollar tales falacias (porque callarse no se van a callar, prefieren quedar en ridículo).

Segunda falacia: el hombre desciende del mono. Ni Darwin ni ningún otro científico dijo en momento alguno, ni siquiera en su "Origen de las especies" ni en "La descendencia humana", que el hombre descendiera del mono (insisto en que los creacionistas, al hablar de mono, se refieren al chimpancé), sino que compartía la misma anatomía que los monos superiores, y que por tanto el hombre descendencia de una forma inferior, una forma intermedia que dio lugar a los monos (chimpancés) y a nosotros, lo que usualmente se ha llamado el "eslabón perdido". Fue el obispo Wilberforce, un teólogo de la época, quién en el debate que se montó un año después de la publicación del "Origen de las especies" le preguntó a T. H. Huxley si se consideraba descendiente del mono por vía paterna o materna, provocando las carcajadas del auditorio. Huxley, ni corto ni perezoso, le contestó que si él tuviera que elegir entre descender de un mono o descender de un hombre relevante y que poseía una gran influencia que utilizaba para ridiculizar un debate científico y para desacreditar a los que buscan la verdad, no dudaría en elegir al mono. Fue precisamente Huxley quien propuso que el hombre tuvo un ascendiente simiesco (pero no que fuera necesariamente un chimpancé).

Y ¿qué hay del eslabón perdido? Los religiosos siguen diciendo que nunca se ha encontrado... La realidad es que no se ha encontrado uno, sino muchos:



Y aunque para todo ello hay pruebas científicas, hay gente que sigue prefiriendo descender del barro que de un primate.

Actualización: como bien dice El Paleofreak en los comentarios, científicamente sí es correcta la expresión "El hombre desciende del mono". Ahora bien, hay que diferenciar entre el concepto científico de mono y el concepto creacionista. El concepto creacionista de mono es, simple y llanamente, el chimpancé o algún primate más pequeño cuyo tamaño haría "absurda" una supuesta evolución hacia el hombre. El concepto científico de mono es... TODOS los primates: chimpancés, gorilas, orangutanes, gibones y los monos del viejo y del nuevo mundo. Y es que todos los primates descienden de los monos del viejo y nuevo mundo, tal y como nos los explica El PaleoFreak en esta entrada.

lunes, 17 de noviembre de 2008

En el resto de idiomas se habla más rápido que en el propio.

En el resto de idiomas se habla más rápido que en el propio.

Eso es completamente FALSO. Sasunista en los foros de e-cienca.com nos lo explica: Está demostrado científicamente que en todas las lenguas se emite el mismo promedio de sílabas por minuto. La diferencia es que cuando nos hablan en nuestro idioma sabemos donde están el inicio y fin de cada palabra y en otra lengua solo oímos una secuencia de sonidos indescifrable que no sabemos por dónde partir. Esto da la sensación de más velocidad.

jueves, 13 de noviembre de 2008

El origen del virus del SIDA

Leo hoy en el 20minutos.es dos noticias que reproduzco íntegras:

Una clínica alemana consigue curar el sida a un paciente tras hacerle un transplante
EFE. 12.11.2008 - 21:53h

* El paciente llevaba 10 años enfermo.
* Tras un trasplante de médula ha sanado completamente.
* El donante tenía una mutación que inmuniza contra virus.


La clínica universitaria de la Charité de Berlín ha conseguido curar el sida a un paciente enfermo de leucemia al que intencionalmente trasplantaron la médula de un donante inmune al virus VIH, en un proceso cuyos pormenores presentó este miércoles el artífice del innovador tratamiento, el hematólogo Gero Hütter.

Una mutación que sólo tienen entre uno y tres europeos de cada 100

El equipo encargado del paciente, un varón estadounidense de 42 años, preseleccionó a unos 80 posibles donantes de médula en busca de uno que fuera inmune al virus, algo que ocurre en entre un 1 y un 3% de los europeos.

Tras realizar más de sesenta análisis el equipo médico dio con el candidato ideal, que presentaba una mutación genética natural, conocida como delta 32 CCR5 y que, si se hereda de ambos progenitores, inmuniza frente a la mayoría de cepas del virus.

Lleva dos años sin anticuerpos

El trasplante de médula de ese donante ha conseguido que el paciente superara la leucemia y lleve casi dos años sin anticuerpos del VIH ni en la sangre ni en los órganos vitales, algo inédito en el campo de la medicina hasta ahora. "Escogimos a ese donante con la esperanza de que con el trasplante de sus células medulares podríamos, al mismo tiempo, eliminar la infección de VIH", señaló Hütter.
Es un "acontecimiento médico", pero queda "un largo camino"
El director de medicina clínica de Hematología y Oncología del hospital, Eckhard Thielm aseguró este miércoles en una rueda de prensa que ese procedimiento supone un "éxito para la ciencia" y un "acontecimiento médico" pero afirmó que queda "un largo camino" para saber si de ese tratamiento se puede obtener una cura para el sida.

"Puede que dé resultado en algún momento en el futuro y si tenemos mucha suerte", explicó Thielm. Hütter, de 39 años, relató que conocía la existencia de esa mutación genética natural, que fue descubierta hace más de diez años, y decidió aplicar esos conocimientos a este paciente en concreto.

Más de diez años enfermo

Al hombre, que vive en Berlín, se le diagnosticó el VIH hace más de diez años y llevaba tres años de tratamiento contra la leucemia cuando los médicos de la Charité decidieron someterlo al trasplante de médula.

Sin embargo, el médico quiso "minimizar las falsas esperanzas" despertadas por el éxito de la Charité, del que se han hecho ya eco algunas revistas especializadas, puesto que se ha conseguido en un caso "muy concreto" y durante el tratamiento de otra enfermedad grave.

Este es un pequeño avance en la lucha contra el SIDA, pero ojalá que sea la base para curar esta enfermedad en el futuro. La segunda notica es la siguiente:

La Universitat de València descubre cómo se originaron los virus causantes del sida
EUROPA PRESS. 05.11.2008

* Estos virus son una forma evolucionada de otros existentes hace años.
* El estudio ha salido publicado en la revista 'BMC Evolutionary Biology'.
* CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE VALENCIA

Científicos de la Universitat de València han descubierto que los virus de dolencias infecciosas como por ejemplo el sida o la leucemia son una forma evolucionada de otros virus existentes millones de años antes del que se había admitido.
Ests virus afectan a todos los vertebrados

Los expertos han detectado que, "contrariamente a las tesis previas, el retrovirus (virus cuyo genoma está constituido por RNA que origina un DNA y lo incorpora a la célula huésped) como por ejemplo el VIH-1 (sida) y el VLTH-1 (leucemia) emergieron como paquetes de genes que evolucionan por ellos mismos, denominados transposones, muchísimo antes de la pasada década de los 80, cuando enfermedades como por ejemplo el sida tomaron un enorme impacto social", según explicó Carlos Llorens, investigador del Instituto Cavanilles de la Universitat de València.

Este trabajo acaba de ser publicado en la revista BMC Evolutionary Biology. Los doctores Carlos Llorens y Andrés Moya han descrito la ruta evolutiva de estos de virus, los cuales afectan todos los vertebrados, mediante el estudio de tres proteínas de evolución rápida con otras de evolución constante. Así, han descifrado las relaciones de los virus del sida y la leucemia con tres posibles ancestros del tipo denominado Ty3/Gypsy, existentes tanto en plantas y hongos como en insectos.
Esta noticia tiene su importancia por varios motivos. Por ejemplo, que existe una serie de individuos que aseguran (sin pruebas claro está) que el VIH fue creado por el ejército norteamericano como arma biológica. Aunque las teorías conspiranoicas a veces son divertidas, en este caso no tiene ni pizca de gracia, pero menos gracia hace aún la conspiranoia que sigue: existe un conjunto de individuos "disidentes", como así los (se) llaman, un puñado de científicos (quizá no tan científicos, tal vez pseudo...) y no científicos que afirman, sin aportar prueba alguna, que el virus del SIDA no existe. Acusar a un ejército de sembrar una pandemia de tal magnitud no es más que una injuria o calumnia que puede sentar mejor o peor (y por supuesto, puede ser denunciable). Pero los disidentes van más allá, pero mucho más allá, pues afirmar como lo hacen, sin pruebas de ningún tipo, que el VIH no existe o no es el causante del SIDA, es una irresponsabilidad digna de denuncia: no se puede jugar con la vida de las personas, menos aún cuando se carece de pruebas.

Estos señores llegaron incluso a convencer al presidente de Suráfrica de sus creencias (porque son eso, creencias). Tal era la situación que 5.000 científicos de todo el mundo firmaron un documento llamado "Declaración de Durban" en el que muestran el consenso de la comunidad científica acerca de la existencia del VIH, y al cual consideran el causante del SIDA. Y no lo consideran porque sí, ni por envidias, ni por razones ni rencores personales, ni por ansias de fama o de vender libros. La comunidad científica considera que el VIH existe y es la causa del SIDA porque así ha sido demostrado científicamente. Es muy triste que a día de hoy aún haya individuos que aseguren que esto es falso. Yo no voy a enlazar a ninguna página acerca de los disidentes del VIH/SIDA, ni a respuestas desinformadas, manipuladas, tergiversadas o pseudocientíficas de estos señores. No estoy dispuesto a que recaiga sobre mi conciencia el que una persona, tras acceder a uno de esos enlaces, acabe convencido de que el SIDA no existe y opte por mantener relaciones de riesgo hasta el punto de contraer tan triste y mortal enfermedad. No señor, no estoy dispuesto a cargar sobre mi conciencia ni siquiera con una sola muerte por enlazar a uno de estos sitios. Permítame, estimado lector, no caer en esa enfermedad que padecen los disidentes, a la que llamaré Síndrome de Irresponsabilidad Demente Aquirida. En internet puede usted encontrar esos enlaces si así lo desea. Yo no los enlazaré.

Y si la actitud de los disidentes me parece triste, patética, absurda, aberrante, denigrante, indigna, execrable, y unos cuantos calificativos más que me ahorro para no ser soez, aún me parece peor la de la Iglesia Católica y sus organizaciones títeres a través de las cuales, o directamente, insta a no usar métodos profilácticos en las relaciones sexuales provocando que cada año miles de creyentes (o cientos de miles) mantengan relaciones de riesgo con el consiguiente peligro de contraer el SIDA y morir por su causa. Directa, o indirectamente, tanto los disidentes como la propia Iglesia Católica son responsables de cientos de miles de infecciones por SIDA y sus mortales consecuencias cada año. Y ahí siguen con sus mentiras destruyendo vidas, por increíble y triste que parezca.

La vida, no me hables de la vida.
Marvin

lunes, 10 de noviembre de 2008

Mitos y leyendas sobre la menstruación

Wrathchild, forero de los foros de e-ciencia.com nos contesta a estas preguntas:

¿Hay algo de cierto en eso de que una no debe lavarse el pelo o consumir cosas frías mientras tiene la regla?

Pues la verdad es que no: es FALSO. Este mito tuvo mucha fuerza entre mujeres de las generaciones anteriores, que podían pasarse una semana sin lavarse el pelo con la creencia de que se podía ir la sangre a la cabeza o interrumpirse la menstruación. Esta idea tiene sus orígenes en la medicina hipocrática; la sangre menstrual era percibida llena de impurezas, con poderes dañinos, que ponían en riesgo la salud y la vida de las mujeres, si no se observa una serie de normas tales como no bañarse, no lavarse el pelo, no mojarse los pies con agua fría, no enfriarse... bajo la teoría de que la sangre es un humor cálido que podía alterarse a causa del frío. Si no se observaban estas normas, la menstruación se podía "cortar" y esa sangre se iba al cerebro (generalmente dañando el aparato reproductivo) y podía provocar "locura", intensas cefaleas, parálisis, dolores de ovarios o de los huesos, e incluso hasta la muerte. La teoría de los humores de Hipócrates quedó obsoleta hace bastante tiempo, pero aún se pueden escuchar recomendaciones de este tipo que no tienen demasiado fundamento.

-¡Ayyy, cómo me duelen los ovarios! Eso es porque estoy ovulando/teniendo la regla.

FALSO. Los ovarios son órganos con muy poca sensibilidad. El dolor que se siente previo a la ovulación se debe a que el folículo que contiene el óvulo se rompe y sangra. Si el sangrado cae en la cavidad abdominal, puede causarse una leve inflamación del peritoneo (la membrana que tapiza la cavidad abdominal por dentro) que puede ser un poco dolorosa. Es lo que se conoce como mittleschmerz ("dolor del medio", es decir, en la mitad del ciclo menstrual).
En cambio, durante la menstruación, los dolores se deben a las contracciones de las paredes musculares del útero (el miometrio).


-En las primeras menstruaciones una no puede quedarse embarazada.

Generalmente eso es CIERTO. Durante las 6-8 primeras menstruaciones no hay ovulación, ya que el cuerpo todavía tiene que "cogerle la práctica" al ciclo hormonal que va a tener que seguir hasta la menopausia. Al principio, los niveles de estrógenos son lo suficientemente elevados como para hacer crecer las paredes del endometrio (la capa más interna del útero) y que, al volver a bajar los estrógenos, esta pared caiga provocando la menstruación, pero no son lo suficientemente elevados como para completar la maduración de un folículo ovárico y que se produzca la ovulación.
Pero como sabéis la medicina no es una ciencia exacta y seguro que hay alguna chica que ya ovuló desde su primera menstruación, pese a que esto no es lo habitual.

martes, 4 de noviembre de 2008

Fundacion Conido... ¿Sociedad Limitada?

Una de las grandes ventajas de poseer una conexión a Internet y saber usar los sistemas de búsqueda es que puedes obtener una ingente cantidad de todo tipo de información. El poder que nos da Google es inmenso. Y si a eso le añadimos la publicación mediante blogs, webs o redes sociales, la potencia se incrementa exponencialmente. Desde este humilde blog, cuya única misión es la de aportar una mirada crítica y escéptica acerca de los cuentos de los muchos charlatanes que pululan por el mundo, y en colaboración con el blog Burda Mentira, hemos encontrado una serie de datos que nos confunden acerca del señor Meco y su fundacion. Pero antes que nada, me gustaría resumir el tema para aquellos que se incorporan ahora:

Hace más de quince días dediqué una entrada al señor Moreno Meco acerca de sus creencias sobre la evolución y el creacionismo y su pseudoteoría física (o metafísica, vaya usted a saber). Tras indagar un poco en los blogs de este señor, en todos ellos se mantiene una misma dinámica: calumnia e injuria contra la comunidad científica, denuncia de una presunta conspiración religiosa y científica que controla el mundo, venta de su libro contrarreembolso, y posesión de la verdad absoluta, esto es, que su fundación cónido ha probado y requetecomprobado su nueva teoría (es un decir) física durante más de once años. Se me ocurrió preguntarle al señor Meco donde se hallaba la sede social de su fundación, pero compruebe usted que lejos de contestar con la dirección, se dedicó a insultar, injuriar, calumniar o como quiera usted llamarlo para luego pasar la tijera y censurar mis impertinentes comentarios. ¿Por qué ocultar la ubicación de la sede social de la fundación?

Ayer volví a visitar el blog de Burda Mentira, y observé un comentario de hace ya días que había pasado por alto (la verdad es que no suelo leer todos los comentarios a las entradas en un blog, pero a partir de ahora lo haré). Ayer dediqué una entrada a tal comentario pues en ella se descubre la sede social de la fundacion conido. En un principio no creía en la existencia de tal fundación pero ahora que tengo pruebas de que existe, y como tengo mentalidad científica, corrijo. La fundación conido existe... Sí, pero... la historia no acaba aquí. En los comentarios a la entrada anterior se destapan una serie de hechos que son cuanto menos curiosos, y que hay que valorar en su justa medida.

Resulta que la fundacion conido existe, y se encuentra bajo el Protectorado de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. Accediendo a la página de www.madrid.org y navegando, no sólo encontramos el Directorio de Fundaciones del Protectorado de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, sino también el Directorio Económico de Fundaciones del Protectorado de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. En ambos directorios aparece la fundacion conido y aparece como fundador el señor Moreno Meco y tres personas más, apellidadas "Moreno Gutiérrez" que supongo serán sus hijos. Hasta aquí todo podría ser normal salvo por la obsesión del señor Meco en insistir una y otra vez en que su fundación lleva once años comprobando su pseudoteoría, lo cual es falso porque la fundación se constituyó en el 2002, por lo que sólo lleva 6 años en marcha. Además insiste el señor Meco en una injuria y calumnia constante contra la comunidad científica, a la que acusa de una conspiración en la que se dan la mano ciencia y religión (que manda eggs el asunto). Pero no acaba aquí el asunto.

Resulta que la fundacion cónido tiene su sede social en la calle Fonte del Cay 1, en Hoyo de Manzanares, Madrid. Hoyo de Manzanares es un pequeño pueblo que se encuentra al norte de Madrid, más allá de las Rozas. El número 1 de la calle Fonte del Cay resulta ser un chalet, a las fueras de Hoyo de Manzanares, en una urbanización llamada La Berzosa, según me comentan en la anterior entrada. Ciertamente por Google Earth puede verse el chalet a las afueras de Hoyo del Manzanares y la urbanización "La Berzosa" es una de las más caras de Madrid, con chalets que rara vez bajan del medio millón de euros aunque pueden superar el millón perfectamente. Vamos, que no es precisamente un polígono industrial ni tampoco el sitio en el que yo montaría una fundación, pero bueno, para gustos se hicieron colores.

Pero tampoco acaba aquí el asunto. El tema va un poquito más allá, pues resulta que, tal y como han comentado en la entrada anterior, el número 1 de la calle Fonte del Cay es también la sede social de la empresa Motores Termicos De Energia Ambiental S. L. . Esta empresa se dedica a los suministros industriales tal y como se puede ver aquí, aunque también se dedica a "Comercio exportadoras y comercio al por mayor en zonas o depositos francos" segun se describe aquí y "la fabricación, comercialización, distribución, importación y exportación de motores térmicos vehículos, barcos y automatización industrial, en general" según se describe aquí. Para mayor coincidencia, esta empresa tendría como posible acrónimo "MTEASL" que, curiosamente, coincide con la dirección de correo electrónico del señor Moreno Meco, la cual es mteasl@hotmail.com tal y como siempre firma en sus artículos.

Ayer opiné que la susodicha fundacion conido, a mi parecer, no contribuye en nada a la sociedad, ni beneficia a ninguna colectividad general ya que lo que su fundador expele por los dedos son mentiras y falsedades a diestro y siniestro. Ahora resulta que la sede social de la fundacion conido coincide con la de una empresa que es Sociedad Limitada. No es nada extraño que la sede social de una SL no coincida con la fábrica en sí. De hecho, la ley establece que la sede social de una sociedad limitada puede situarse en cualquier parte dentro del territorio nacional, pertenezca o no dicha sede a la empresa o sus titulares. Sin embargo, no aparece por parte alguna dónde se encuentra la fábrica de tal empresa, ni tienen página web, ni aparece en las páginas amarillas, ni hay más referencias que las indicadas más arriba. Así que tenemos a un señor Moreno Meco como fundador de una fundación que no sabemos a quien beneficia, pero sí a quien perjudica con sus múltiples injurias y calumnias, y tenemos una empresa cuya sede social coincide con la de la fundación conido y cuyo acrónimo coincide con el email del señor Moreno Meco. Desde luego no son simples coincidencias. Seguiremos investigando qué más datos encontramos de la fundación que con tanto esmero el señor Moreno Meco quiere ocultar (nunca quiso decirnos dónde se encuentra la sede social de su fundación), acerca de su empresa, del libro que vende contrarreembolso y como cuadra todo ello en esta historia tan extraña. Por supuesto, seguiremos informando.